Librito: LA VERDAD ACERCA DE DIOS

Librito: LA VERDAD ACERCA DE DIOS

* Cómo vencer en la lucha espiritual.
* Cómo liberarse de las garras de la oscuridad.
* Fantasmas y demonios.
* El principio del mundo y su final.
* Quién es Dios. Quién es el diablo.
* Propósito del ser humano.
* Qué es el infierno y juicio final.
* Qué significa Israel y su ley para el mundo.
* El plan de Dios detallado.
* Quién puede ser salvo.
* Quién es Jesús y qué es la iglesia.
* Mundo espiritual y carnal. Cuarta dimensión.
* Extraterrestres.
* Qué es orar.
* La verdad acerca de la Biblia.

Dedicado: Este libro está dedicado a todas aquellas personas que quieren ser libres de la opresión de Satanás y buscan desesperadamente una salida para conseguirlo finalmente.

Indice:

* LA CREACION O EVOLUCION.
* DIOS
* QUIEN ES EL DIABLO.
* CREACION DEL SER HUMANO.
– El primer pecado.
– El infierno.

* EL HIJO DE DIOS.
* EL PLAN DE DIOS DE SALVACION HUMANA.
* ISRAEL.
– Israel sale de Egipto.
– Tierra de Palestina.
– La Ley.

* JESUS.
* LA ESPOSA DEL CORDERO.
– El Templo de Dios.
– ¿Quién puede pertenecer al pueblo de Dios?
– ¿Cual es la verdadera Iglesia?
– Historia de la Iglesia de Cristo.

* LA BIBLIA.
* LA ORACION.
* MUNDO ESPIRITUAL Y FISICO. EXTRATERRESTRES. 4ta DIMENSION.
* E.T.
* EL DIA DEL JUICIO.
* LA GUERRA ESPIRITUAL. COMO VENCER.
– ¿Por qué el diablo puede ser vencido?
– Espíritus extraños que rondan cerca.
– Contra la manipulación mental.

* DIAS FINALES Y SEGUNDA VENIDA DE CRISTO. MARCA DE LA BESTIA.INTELIGENCIA ARTIFICIAL.
* PALABRAS FINALES. RESUMEN.

LA CREACION O EVOLUCION

Si es cierto que todo comenzó con el Bing Bang (una supuesta explosión entre gases espaciales que desencadenó la vida y su evolución), si es cierto que los planetas, galaxias y toda la vida en la Tierra comenzó en aquella explosión, pues resta preguntarse: __¿De dónde vinieron esos supuestos gases que luego impactarían entre sí?

*Esta “teoría de la evolución” proviene de un tal Darwin cuya idea no es de su exclusividad sino que expone las enseñanzas de su abuelo, quién ya había escrito acerca del tema.
Estos científicos y escritores formaban parte de una sociedad elitista de “grandes cerebros” de aquella época (siglo 19) que creían firmemente en que la vida se simplificaba en la supervivencia del más fuerte. La ley de la selva digamos. El más fuerte debe vivir, el más débil debe morir (o ser esclavizado). Las masas humanas, según ellos, deben ser gobernadas y dirigidas por un pequeño grupo de “brillantes” personas.
Toda esta clase de gente que piensa de esta manera tan terrible, describe muy apropiadamente para sus fines, las llamadas “leyes de la selva” llevándolas a un contexto humano, el cual posee una mente inteligente muy diferente a la de los animales. Por ejemplo: En el mundo animal los recién nacidos o cachorros que resultan con alguna enfermedad o demasiado débiles, son devorados por depredadores. Esto lo hizo Dios así para que no se propaguen enfermedades que extingan alguna especie, y para que cada especie mantenga un número en consonancia con la naturaleza. Los elefantes pequeños, por ejemplo, si se enferman se mueren (pues por supuesto que entre ellos no tienen asistencia médica como entre humanos), y muchos de ellos aunque sanos son devorados por leones. Si esto no fuera así, los elefantes serían tantos que se comerían toda la vegetación de una región y morirían aves, monos, etc., que también dependen de esa vegetación; ¡e incluso los mismos elefantes morirían por falta de alimento!
Desde su mismo génesis esta “teoría de la evolución” no tiene absolutamente ningún viso de realidad.

DIOS

Dios es un ser inteligente, no tiene un cuerpo de carne como nosotros, es un “espíritu”. Es de dimensiones colosales, puede ver todo, sabe todo, puede estar en todos lados, tiene pleno poder de hacer todo lo que quiera. Tiene sentimientos, no muere, es eterno; su comienzo es la eternidad y no tiene final. Tiene nombre, se llama: SOY EL QUE SOY, que en el idioma hebreo significa: Jehová, o Yahvé; en fin, Dios. Emana un brillo y una luz millones y millones de veces más poderosa que el sol mismo. Por ello cualquier ser humano que vea con sus ojos directamente a Dios muere instantáneamente.
Tiene forma humana (el ser humano fue hecho con una forma parecida a la de Dios), pero sólo en su contorno exterior. SOY EL QUE SOY no tiene órganos internos, sangre, nervios, piel, etc. Tiene bondad plena, sin atisbo de maldad, pero también tiene justicia plena. Es perfectamente bueno. Dios es amor, sería la frase correcta. (Leer: Génesis 1:26 Éxodo 3:14 Génesis 17:1 S.Juan 4:24 1Juan 4:8).

SOY EL QUE SOY creó todo lo que existe. Creó los universos, galaxias, planetas, incluyendo la Tierra y todo lo que en ella hay. Hizo también muchos millones de seres espirituales llamados ángeles, los cuales tienen la forma o semejanza de Dios, o forma humana, pero también sin cuerpo de carne. Estas creaciones angelicales Dios no las automatizó, es decir, no las obligó a serles fiel, no las obligó a que le obedecieran como robots, a que sean buenas por imposición, sino que permitió el “quebrantamiento de la ley”. Permitió a cada ángel decidir por sí mismo si querían estar con Dios de propia voluntad o no. Dios es perfectamente compasivo y misericordioso, queriendo que los ángeles estuvieran con él por un cariño y afecto verdaderos y no por imposición de ninguna clase. Lo mismo ocurriría después con la creación del ser humano. (Leer: Génesis capítulo 1 completo ).

QUIEN ES EL DIABLO

Uno de los ángeles más formidables, poderoso, de magnífica presencia, más brillante que mil piedras preciosas, muy fuerte e inteligente, que estaba en un lugar especial dónde Dios lo había puesto, perfecto en lo absoluto, pues decidió en su libre conciencia rebelarse contra Dios. Era tan perfecto y poderoso que decidió tener su propio reino y ser tan poderoso y adorado como Dios. En el mismo momento en que eligió apartarse de SOY EL QUE SOY, por orgullo y envidia principalmente, se produjo un “quebrantamiento de la ley”, un acto que manchaba la luz perfecta del Creador, que se contraponía con su bondad perfecta y su justicia perfecta. Este ángel ahora renegado tiene por nombre Lucifer, también conocido por Satanás, diablo, etc.
Lucifer convenció a un gran número de ángeles para que lo siguieran en su rebelión. Y todos ellos junto a su jefe fueron castigados por Dios enviándoselos a la oscuridad o castigo eterno pues se les encontró algo llamado “maldad”. La maldad es el quebrantamiento de la bondad perfecta de Dios, bondad que es representada por ese brillo increíble que emana. Y cualquier tipo de maldad, por más pequeña que fuere, es destruída delante de este gran brillo, que también representa una justicia perfecta.
Entonces Lucifer y sus ángeles seguidores pierden su hermosura y posición en el cielo y son transformados en seres horribles llenos de maldad sin el más mínimo atisbo de bondad alguna. Se los conoce como demonios. La principal característica del diablo es la mentira y el engaño, y su objetivo principal es la muerte del ser humano. (Leer : Isaías 14: 12 al 15 ).

CREACION DEL SER HUMANO

Luego de haber creado la Tierra y todas sus maravillas, con sus océanos, luego de haber creado toda vida animal y vegetal, Dios hizo un hombre y una mujer con un parecer similar a él mismo y a sus ángeles. Los llamó Adán y Eva.
Los hizo perfectos e inmortales, absolutamente sin maldad alguna, y les dio autoridad sobre todas las especies. Esto significa que puso en el ser humano un espíritu inteligente, o la capacidad de razonamientos inteligentes y de conciencia, cuestión que los animales no tienen. Y del mismo modo que ocurrió con sus ángeles creados, en su inmenso amor, Dios le dio al ser humano la capacidad de elección, lo que se conoce como “libre albedrío”. Por ello fue que hizo crecer en el lugar en que estaban (Edén) un árbol especial, del cual les mandó que no comieran, porque sino morirían. Estaban entonces estos dos humanos en su total y libre elección de obedecer o no.

El primer pecado:

Contrariamente a lo que dicen falsas enseñanzas que predominan en el mundo el primer pecado no fue la relación sexual entre Adán y Eva. Ellos fueron creados con sus órganos sexuales respectivos, con sus deseos de atracción y demás cuestiones íntimas que tienen que ver con lo mental, químico y físico. Es más, se les mandó que procrearan y llenaran la Tierra. El error de Adán y Eva consistió en “desobedecer” a Dios. Comer lo que se les dijo que no comieran, puesto que el diablo en forma de serpiente convenció a Eva de comer el fruto prohibido y ella hizo lo propio con Adán. Ambos comieron, ambos desobedecieron.
El fruto no tenía un veneno químico mortal, sino que al desobedecer el mandato de Dios, estos primeros humanos quebrantaron la ley de bondad perfecta y fueron condenados a morir al igual que Satanás y sus ángeles rebeldes o demonios. A partir de ese momento se halló maldad en Adán y Eva. Hubo un quebrantamiento o separación entre Dios y el ser humano como creación. Se terminó la inmortalidad que residía en el hombre y fue maldecido con la muerte. Por ello todos los humanos nacemos y luego morimos. Y ninguno puede ver a Dios porque eso significa la muerte instantánea.
Incluso debido a esta desobediencia la creación misma fue maldecida, pues la creación fue hecha para beneficio del ser humano. La Tierra y los planetas están en perfecta disposición que permiten la existencia física del hombre. La cercanía del sol, la luna, las capas exteriores de la Tierra, los giros en el espacio exterior, todo está en perfecta armonía para la vida en la Tierra, para la respiración de los seres vivos, la adecuada atracción gravitatoria, períodos consonantes de sol y oscuridad, mareas, lluvias, adecuadas temperaturas, etc. etc. etc. En definitiva, para sintetizar, la condenación eterna o muerte eterna pasó al ser humano y a toda la creación “gracias” a Lucifer, el primer quebrantador de la perfecta ley de Dios en donde no puede haber ni el más pequeño atisbo de maldad. Metafóricamente se podría decir que se le dio al diablo la llave de la “muerte y el infierno”. (Leer: Romanos 5: 12 ).

El infierno:

Infierno en sí significa muerte. Es un inmenso lago de fuego y azufre que representa la muerte eterna o castigo eterno.
Lucifer y sus demonios están maldecidos con un abismo de oscuridad, que significa que contrariamente a Dios, ellos están absorvidos por una maldad interminable, y que irremediablemente tienen como destino el ser atormentados en dicho lago de fuego y azufre por siempre.

EL HIJO DE DIOS

Dios tiene un hijo de las mismas características espirituales que él. No fue concebido como los humanos ni creado como los ángeles, sino que, digamos, está conformado con la misma estructura de Dios; igualmente eterno, e igualmente bueno en perfección. Su nombre es Jesús, que significa “Salvador”.
También con Dios convive otra entidad que se llama Espíritu Santo. Este Espíritu podría decirse que está conformado por ese brillo infinito de Dios de bondad y justicia perfectas. Un Espíritu inteligente y perfecto que es parte de Dios mismo.
Esta es la “familia” de Dios. Concepto que introdujo en la humanidad para conservación y continuidad de la especie. Un hombre nace, convive con su padre y madre, tal vez con hermanos, y ello es lo que se denomina familia humana. El ser humano, al menos supuestamente, debiera ser cuidado y educado en el entorno familiar hasta su adultez. A partir de allí se formaría una nueva familia y con ello la expansión y continuidad de la especie humana. (Leer: Apocalipsis 1: 14-15 ).

EL PLAN DE DIOS DE SALVACION HUMANA

No todo está perdido. SOY EL QUE SOY, Dios, al ver que el destino inequinable de toda la humanidad era la muerte y el castigo eterno, decidió llevar a cabo un plan de salvación completa, un plan que diera vida eterna a cualquier humano que tomare la decisión por voluntad propia. La decisión de vivir junto a Dios.
La bondad sincera del ser humano agrada a Dios, y en el mundo siempre existieron y existen hombres considerados por sus coterráneos como “buenos”. Sin embargo esta bondad humana con relación a la salvación de su alma NO significa NADA, ni sirve para NADA. Como dije al principio Dios está rodeado de una luz inconmensurable e inaccesible que representa su perfecto amor y justicia. El más mínimo destello de maldad hace que esta luz la destruya sin miramientos, y a quién pertenezca dicha maldad le aguarda irremediablemente el castigo eterno en el lago de fuego y azufre.
Adán fue el primero que pecó contra Dios desobedeciendo su mandato, y con su desobediencia (maldad) acarreó maldición a la humanidad en su conjunto, deshaciendo la cercanía que había entre Dios y su creación humana. Ninguna, absolutamente ninguna persona en la historia de la humanidad (exceptuando por supuesto a Jesús) es suficientemente “buena” para merecer el perdón de Dios. Tiene que haber perfección, o la muerte es indeclinable. Por una sola persona (Adán) entró la maldición y el castigo eterno a la especie humana y al mundo entero. (Leer: Romanos 3: 9 al 12 Romanos 5: 12 ).

ISRAEL

El pueblo de Israel es una simbología, un prototipo, un tronco de lo que representa el árbol de la salvación y el reino eterno de Dios. Una pequeña representación de la justa ley del Creador, de las metodologías celestiales, y un tutor o cuidador de las “cosas” de Dios hasta la llegada del Nombre dado al mundo para la salvación definitiva: JESUS DE NAZARET. (Leer: Gálatas 3: 24 ).

Dios eligió un hombre, Abraham, para formar una nación nueva, con una nueva forma de vida. Convengamos que en los tiempos de Abraham las naciones del mundo estaban por completo a merced de Satanás y sus falsas religiones paganas. No se conocía al verdadero Dios, aunque existían personas honestas y de buen corazón que no se doblegaban ante aquellas religiones demoníacas del momento. Una de esas buenas personas era Abraham.
A partir de Abraham y su esposa nace la nación de Israel. Dejemos claro que en aquella lejana época estaba permitido por Dios el matrimonio entre parientes. No había ningún tipo de enfermedad mental o física entre los niños recién nacidos inherente al cruce de la misma sangre, peligro que se cierne hoy en día.
La nación hebrea se instaló en Egipto y allí creció enormemente su número de compatriotas; tal fue así, que los egipcios los obligaron a convertirse en esclavos tratando de evitar su rápida multiplicación.
Fue entonces que Dios decidió manifestarse a los israelíes. Decidió liberarlos de sus amos y establecerlos en la lejana tierra de Palestina. Allí en el país de Egipto, podría decirse, comienza el enfrentamiento literal entre Dios y Lucifer por la vida y salvación de la humanidad. Es muy apropiado decir que todas las religiones paganas del mundo están patrocinadas por Satanás, el cual solamente busca la destrucción y muerte de los seres humanos. Tanto la adoración al cielo o las estrellas, animales, pirámides, obeliscos, árboles, estatuas, incluso ángeles, conforman una manera de vivir espiritualmente confundido y a merced de las mentiras de Lucifer y sus demonios. Por más honesta y fiel que fuere aquella persona que pone sus creencias en estas cosas, por más que cumpliere todos sus ritos, no le espera otra cosa más que el castigo eterno en el lago de fuego y azufre. Pero sin embargo existe un camino de salvación eterna para todo el que lo quiera, totalmente simple, y es justamente ese el motivo por el cual se escribe este libro. Pero es justo relatar con simpleza cómo comenzó todo; cual es este plan de salvación elaborado por Dios mismo.

En muy contadas ocasiones SOY EL QUE SOY, Dios, utiliza a sus poderosos ángeles directamente visibles en la lucha espiritual por la vida de los humanos. Para sus mensajes, anuncios, milagros, etc. en la tierra, Dios elige personas de carne y hueso; gente falible, es decir, hombres y mujeres que a pesar de tener una gran cuota de fe (la fe es creer en Dios aunque no se lo vea, creer en su protección y promesas), tienen defectos de carácter, o a veces malos sentimientos, en fin, todas las deficiencias que puede haber en un ser humano.

Israel sale de Egipto:

Para manifestar su bondad y poder al mundo Dios eligió a un hombre llamado Moisés. Este hombre, sin ejércitos humanos ni fuerza física, enfrentó a los hechiceros, magos, sabios y todo el poder de Egipto a través de milagros que Dios le mandó hacer. Quedó perfectamente demostrado, a través de grandes acontecimientos (las plagas de Egipto), que SOY EL QUE SOY es el único Dios, y que Lucifer no tiene ningún poder frente a él.
Finalmente, luego de increíbles manifestaciones poderosas de Dios para protección de “su” pueblo elegido, los israelíes salen de Egipto en dirección a Palestina, tras la sabia guía de su profeta Moisés (Un profeta es una persona que habla lo que Dios le dice, expone su mensaje. Dado que por su perfecta bondad, justicia y poder, si Dios se apareciere a las personas directamente pues éstas morirían de inmediato, debido a la maldición que trajo Adán sobre toda la humanidad al desobedecerle).

Tierra de Palestina:

Hay que dejar bien establecido un asunto importante inherente a la relación entre Dios y la humanidad en aquella época. Las personas del mundo entero estaban bajo la influencia de Satanás por completo. Tanto así los gobiernos de las naciones como así también sus habitantes estaban regidos por preceptos “religiosos” de adoración a muchos falsos “dioses”, que supuestamente regían la vida en la tierra en todos los aspectos: cura de enfermedades o plagas, lluvias, “sabiduría” para las guerras, etc., y cuyas deidades requerían un sinnúmero de “sacrificios” y festividades solemnes para que éstas finalmente desplegaran sus “bendiciones” sobre la tierra y sus adoradores.
Generalmente los sacrificios a los dioses eran de humanos, es decir, se elegían muchachas jóvenes que eran asesinadas sobre grandes altares de piedra para así aplacar la “ira” de los dioses. Y en muchos países del mundo en aquel tiempo el asesinato se perpetraba a bebés recién nacidos, los cuales eran degollados sobre estos altares y en muchos casos quemados vivos en hogueras. La libertad sexual no tenía límite alguno, no se hacía distinción de padre, madre, niño, hombre, mujer o animal. Las mujeres, salvo contadas excepciones, eran consideradas prácticamente como esclavas, como en un nivel de inferioridad total con respecto al hombre.
El asesinato, el saqueo, la corrupción, la inmoralidad, la injusticia, etc., eran norma común en las naciones del mundo entero. La misericordia era considerada signo de debilidad y fracaso. En síntesis, la humanidad de entonces estaba bajo el yugo de Lucifer, destinada a la muerte eterna, y por consiguiente considerados enemigos de Dios.

Con su pueblo elegido Israel Dios introdujo nuevos conceptos de vida que beneficiarían a la humanidad en su conjunto. Esto se conoce como el “Pacto” entre Dios y los hombres, su nación elegida que serían llamados “hijos de Dios”. Se le mandó entonces a Israel que conquistara la tierra de Palestina destruyendo a las naciones que hubiere allí. El pueblo de YO SOY, contra el pueblo de Satanás.
Dios no es cruel, es perfectamente bondadoso pero también perfectamente justo. Muchos dicen hoy en día que Dios no sería capaz de mandar a matar a nadie, y que el “Jehová” del Antiguo Testamento es un “dios malvado”, etc, etc. Eso es falso. Dios es el mismo ayer, hoy y siempre. La que eligió estar sin el verdadero Dios fue la humanidad, habiendo preferido estar bajo el yugo maligno de Satanás. Y en el futuro, en el Día del Juicio a todos, Dios va a matar a todos los humanos que decidieron no creer en él y su Hijo Jesucristo. De todas maneras, me adelanto a decir que todas aquellas personas que los israelíes mataron como así también todas las personas que murieron desde Adán hasta la crucifixión de Jesucristo, Cristo mismo mientras su cuerpo humano permanecía en la tumba hasta el momento de su resurrección, fue en espíritu a donde estaban todas aquellas almas difuntas y les predicó la salvación de Dios. Y todo aquel sinnúmero de almas tuvo la oportunidad de decidir por sí mismos si creían o no. Desde el primero hasta el último, sin importar lo que había hecho en su vida, bueno o malo, al que creyó a Dios fue totalmente perdonado y pasó a ser un hijo de Dios y liberto de la muerte eterna. Esto se conoce como la predicación de Jesús a los muertos, porque toda alma humana tiene pleno libre albedrío de elegir su camino. (Leer: 1Pedro 3: 19 1Pedro 4: 6 ).

La ley:

En la prosecución de su plan de salvación para la humanidad, Dios mandó a su pueblo Israel la práctica de una cantidad enorme de ritos, sacrificios, leyes, normas de vida y de conducta, juicios, valoraciones, metas, etc., que sin duda alguna conformarían una enormidad de bendiciones para todo aquel que los practicara. Todo lo que está escrito en el Antiguo Testamento de la Biblia conforman lo que se denomina “La Ley” de Dios. Desde Génesis hasta Malaquías, desde la historia de los reyes hasta los salmos, las profecías, todo forma parte de una especie de embudo que culmina en la vida, crucifixión y resurrección de Jesucristo. Toda esta constelación de indicaciones a los israelíes conforman una especie de símbolo que representa la pureza y santidad de Dios en el cielo.

Sólo algunos ejemplos:

* El principal de todos. Los sacerdotes hebreos debían degollar un cordero sin defecto alguno. La sangre de dicho cordero representa la muerte que debía darse por los pecados (maldades) de los israelíes que ahora eran hijos de Dios. Recuérdese que Dios mata irremediablemente a los humanos pecadores(porque todos están enemistados con el Altísimo), y esa sangre es un símbolo de “aquel” que moriría en lugar de los hijos de Dios. ( Leer: Exodo 12: 1 al 6 ).

* Cuando había algún enfermo grave debía ser apartado del resto puesto que perdía su “santidad”. Se lo enviaba a lugares confortables, a veces ciudades especialmente elegidas, para su cuidado, bajo inspección de los sacerdotes. Esto era instruído por Dios para evitar la propagación de pestes y enfermedades muy contagiosas. Hoy en día estos procedimientos se conocen como “cuarentena”. ( Leer: Levítico 13: 4 ).

* Durante campañas militares los hebreos debían portar entre sus enseres personales una estaca de madera. Para no “profanar” la santidad del campamento, los soldados debían tener un lugar alejado donde hacer sus necesidades fisiológicas. Debían excavar un pozo con sus respectivas estacas, hacer sus necesidades, y luego tapar todo con tierra. Sin duda alguna que esta norma de higiene preservaría en gran manera la salubridad del campamento. ( Leer: Deuteronomio 23: 9 al 14).

* La tierra se cultivaría seis años, y al séptimo se la dejaría descansar. Actualmente se tiene la certeza científica de que esto es sumamente bueno para la tierra y su cultivo. ( Leer: Levítico 25: 3-4 ).

* Fueron instituídas normas de moralidad, haciendo hincapié en la preponderancia de la familia y elevando la valoración tanto de mujeres como de niños. Estaba total y completamente prohibido el sacrificio humano, ni ningún tipo de asesinato entre los hijos de Dios. Se establecen los famosos 10 mandamientos. ( Leer: Levítico capítulos 19 y 20 completos ).

* El rito de la quema de incienso es un símbolo que representa la oración, charla o comunicación entre los hijos de Dios y el Altísimo. El humo que sube del incienso representa el ruego que sube al cielo. ( Leer: Apocalipsis 5: 8 ).

* El Antiguo Testamento, escrito hace miles de años, habla que la tierra “cuelga” en el espacio. ( Leer: Job 26: 7 ).

* Las heridas debían lavarse con “agua corriente”. Hoy sabemos que esta práctica es un gran arma contra las infecciones. ( Leer: Levítico 15: 13 ).

* El Antiguo Testamento dice que la tierra es una esfera; cuestión que no fue descubierta hasta el siglo 13 de nuestra era. ( Leer: Isaías 40: 22 ).

* El Antiguo Testamento habla de corrientes oceánicas. Matthew Maury, un oceanógrafo estadounidense, las descubrió recién en el siglo 19. ( Leer: Salmos 8: 8 ).

* El ciclo hidrológico conocido hoy en día, evaporación, transportación atmosférica y lluvia fue escrito en la Biblia hace miles de años. ( Leer: Job 36: 27-28 Eclesiastés 1: 7 ).

El pueblo hebreo, o judío, como es mejor conocido hoy en día, y su ley, representan la perfecta santidad de la vida con Dios, o en Dios. Inclusive el templo construido por el rey Salomón es una, digamos, especie de “copia” del templo que existe en el cielo. Aun así, como dije, los judíos debían sacrificar un cordero en representación de la muerte necesaria para la limpieza y exterminio de la maldad de cada persona delante de Dios. No obstante, el Creador de todas las cosas ya tenía dispuesto un cordero sin defecto alguno para el sacrificio supremo, hecho una sola vez, cuya sangre derramada sería suficiente para cubrir y perdonar TODOS los pecados de aquellos que decidieran vivir eternamente. Un cordero preparado desde la misma fundación del mundo para la salvación eterna del ser humano. Dios mismo entregó este cordero especial para que fuera sacrificado en la tierra, y que luego viviera nuevamente inaugurando así lo que se conoce como “resurrección”. Este Cordero de Dios es su propio Hijo, y su nombre: Jesucristo de Nazaret. ( Leer: Exodo 25: 40 ).

JESUS

Por la desobediencia de un solo hombre (Adán) entró la maldición, el castigo eterno y la muerte a toda la humanidad. Y por la gracia, bondad, obediencia y sacrificio de un solo hombre también, trajo el perdón, la bendición y la vida eterna a todo el que lo quisiera. Jesús es conocido por varios nombres: Jesucristo, Cristo, Hijo del Hombre, Cordero de Dios, Mesías, Salvador, Verbo de Dios, Ungido, Señor.
Como fue explicado, la falta, pecado o maldad delante de Dios se paga con la muerte. Entonces el Creador decidió que su propio Hijo se transformara en un ser humano, un hombre perfectamente bueno, sin haber cometido ninguna maldad en el transcurso de su vida, y que sirviera de ejemplo para la vida que Dios considera justa y buena. Ese hombre debería ser asesinado así como los corderos de los judíos, pero con la diferencia de que este hombre volvería a la vida tres días después.
Jesús nació de una mujer virgen, María, la cual nunca se había casado y no había tenido aún relaciones sexuales. Ese fue simplemente un milagro, una obra sobrenatural que Dios hizo para que su Hijo naciera igual que cualquier persona, siendo concebido en el vientre de María. Cristo fue un feto, luego bebé y luego nació. Pero sus genes y su ADN no coincidían ni con los de María ni con los de José, su padrastro, el cual lo amó y cuidó como si fuera su propio hijo.
El Hijo de Dios se “transformó”, por así decirlo, en un ser humano. Fue criado como un niño normal por sus padres en la tierra. Aprendió los “asuntos” de Dios a través de las asistencias a la sinagoga, por la lectura de las escrituras del Antiguo Testamento, y por las enseñanzas de los maestros religiosos judíos y de José y María. Finalmente a los treinta años aproximadamente, fue bautizado por el profeta Juan el Bautista y desde allí comenzó su ministerio de predicación y milagros por la tierra de Palestina.
¿Pero cual es el significado espiritual de estos acontecimientos? Jesucristo fue la única persona de la historia de la humanidad que nunca hizo ninguna maldad de ningún tipo. Y al no tener ningún defecto de carácter que los humanos traemos como carga hereditaria a través del ADN, se puede afirmar sin lugar a dudas que Jesucristo de Nazaret en su vida en la tierra fue un ser humano espiritualmente perfecto. Fue condenado y muerto por los religiosos judíos de aquella época, por envidia principalmente, aunque el brazo ejecutor fuera el Imperio Romano. Cumpliendo así multitud de profecías sobre el “Mesías que salvaría al mundo” escritas en el Antiguo Testamento, y que esos mismos religiosos conocían pero que se negaban a reconocer a Jesús como ese tal Mesías. El mismo pueblo que Dios había elegido como propio, ahora rechazaba al unigénito Hijo de Dios, se burlaban de él, le torturaban, le crucificaban y le negaban completamente. ( Leer: S. Mateo 21: 33 al 46 ).

Podemos aseverar que el pueblo elegido por Dios como sus hijos, los hebreos, a través de la historia demostraron que no eran más que míseros seres humanos al igual que Adán y Eva y al igual que todos en el mundo. Falibles y pecadores.
Los hebreos creen que la observancia de “la Ley” les permite la entrada a la vida eterna, pero eso no es así. Puesto que siempre tiene que haber un sacerdote que haga sacrificios de animales y otros rituales debido a que los judíos, en su condición de seres humanos, siempre van a pecar, o cometer maldades. El mismo Abraham fue considerado por Dios como su hijo por la fe que tenía, porque creía en Dios y hacía su voluntad. Luego vino “la Ley”. Primero fue la fe, y he aquí el “secreto” de la salvación eterna. El secreto que vence al maligno, Lucifer, y quita la maldición de muerte que pesaba en todo ser humano desde Adán y Eva. La fe en el Cordero de Dios que quita el pecado de los creyentes, que le arrebata a Satanás la llave de la muerte espiritual eterna, y le concede gratuitamente a CUALQUIER ser humano en cualquier lugar del mundo la bendición de la vida eterna y la salvación eterna. En definitiva, es la fe en Jesucristo de Nazaret, el cual resucitó de los muertos por milagro de Dios y que ahora está en el cielo sentado a la derecha de Dios mismo. Y toda persona (judío o no judío) que crea en el nombre de Jesucristo y su obra redentora, y que se acepte a sí mismo como pecadora y se arrepienta de sus malos actos, dice Dios que pasa de muerte a vida, y Lucifer no tiene potestad, poder ni fuerza alguna para evitar esto. ( Leer: Hebreos 7: 27 Santiago 2: 23 Romanos 1: 17 ).

Con la muerte y resurrección de Jesús se produjo una “reconciliación” entre Dios y los seres humanos. Jesucristo “paga” así por las maldades de todos los que creyeran en él y eligieran el camino de Dios. La maldición de la desobediencia de Adán queda deshecha y el alma de los verdaderos creyentes en Cristo vuelve a ser inmortal. Aunque el cuerpo humano sigue siendo el mismo falible y mortal, con Jesús se inaugura la resurrección y transformación del cuerpo y alma para vivir eternamente. ( Leer: Romanos 5: 10 ).

LA ESPOSA DEL CORDERO

A partir del sacrificio de Cristo todo el conglomerado de personas que aceptamos su obra redentora, que creemos que su sacrificio nos libra del castigo eterno, y que creemos en su resurrección, somos considerados por Dios como la Iglesia del Cordero. Simbólicamente la Esposa de Cristo, porque el mismo Dios compara el amor de Jesús por todos los creyentes como el inmenso amor de un hombre que entrega su vida por su esposa, con ninguna otra intención más que el puro amor que hace todo para que ella viva.
Y entonces aquí vemos la concreción del plan de Dios para que cualquier ser humano que lo elija pueda vivir eternamente y ser libre del castigo en el gran Día del Juicio Final.
El secreto de la salvación reside en la fe del creyente, que lo hace salvo, no en sus obras. Muy contrariamente a lo que muchas personas creen, que por ser “bueno” y hacer cosas “buenas” de vez en cuando Dios se apiada de nuestra bondad y nos salva; eso es completamente FALSO. Nuestras buenas obras con respecto al perdón de Dios no significan NADA. Dios sólo nos ve a través de la obra perfecta de Cristo en su vida como humano, puesto que ya resucitado y en el cielo, Jesús mismo tiene el poder, o la llave, entregada por Dios, de dar vida eterna a los que creemos en él. Luego sí, el cristiano verdadero debe obrar buenas cosas, pero como una consecuencia de la salvación y no como una llave para ella. ( Leer: Apocalipsis 21: 9 Romanos 3: 27-28 ).

El templo de Dios:

El pueblo judío fue una estructura que eligió Dios para manifestarse al mundo entero. Sus perfectas leyes, sus buenas formas de vida, su perfecta justicia, su templo hecho a semejanza del que está en el cielo, sus ritos y sacrificios, todo ello forma parte de una pureza de cosas que los judíos no pudieron cumplir a través de sus generaciones, dando a entender también Dios que un ser humano no puede cumplir una vida perfecta sin errores, puesto que los hebreos son falibles seres humanos también. Jesucristo de Nazaret fue el único que fue perfecto en todo; no hay otro. Este Nombre, JESUCRISTO, es el Nombre dado al mundo que tiene potestad, o poder, sobre todas las cosas. JESUS DE NAZARET tiene potestad, poder, o autoridad absoluta en el cielo, en la tierra y aún debajo de la tierra. Esto quiere decir que Jesucristo tiene total autoridad suprema, otorgada por su Padre, tanto en el mundo físico de los humanos como en el mundo espiritual, ya sea de los buenos ángeles de Dios que le sirven, o de los demonios que le combaten. Tiene por lo tanto el Nombre Jesucristo de Nazaret autoridad total y absoluta sobre Lucifer, el diablo, y todo su imperio de maldad. ( Leer: Gálatas 3: 24-25 ).

Luego de su resurrección, Jesús asciende al cielo y allí es glorificado por Dios. Es decir, vuelve a su condición celestial, pero su conformación corpórea ha cambiado. Jesús, el Hijo de Dios, al haberse rebajado transformándose en un ser humano, inaugura, resucitado, lo que se conoce como transformación del cuerpo y alma en cuerpo y alma inmortales. Con ese cuerpo resucitado Jesús desciende del cielo y se muestra a sus amigos (así llama Cristo a los creyentes verdaderos) y finalmente asciende al cielo prometiendo su regreso final a la tierra en el fin de la historia. Pero no deja sin compañía a sus amigos creyentes, sino que al ascender él, del cielo desciende aquella entidad descripta en el principio de este libro que se denomina Espíritu Santo, o Espíritu de Dios; el cual viene sobre los creyentes verdaderos, y es este Espíritu el UNICO representante de Jesús en la tierra.
El Espíritu Santo no nos “domina” a los creyentes, sino que nos aconseja, nos calma, nos fortalece, nos da sabiduría, esperanza, fe, intercede ante Dios por nosotros con súplicas y ruegos. En fin, es nuestro amigo, es el representante de Jesús, de Dios mismo. ( Leer: S. Juan 14: 26 ).

¿Por qué es esto así? En los tiempos de Moisés en adelante Dios se manifestaba en un objeto llamado el “arca”, que luego fuera colocada dentro del templo construído por Salomón. Pues bien, el cuerpo de carne y hueso de los verdaderos creyentes es el nuevo “templo” donde Dios se manifiesta a través de su Espíritu Santo, representante de Cristo. Nosotros (creyentes), somos ahora el templo de Dios, y ya no más el de Jerusalén, ¡por más que sea reconstruído!
El pueblo judío es una especie de entrada a la salvación eterna y una representación del “nuevo” pueblo o nación de Dios. Un pueblo de personas de todos los países del mundo, de diferentes razas e idiomas. Todos unidos bajo el Nombre de Jesucristo de Nazaret. La preponderancia del pueblo judío queda caduca, y sólo la fe en el Cordero de Dios permite la entrada al reino celestial eterno. De los judíos será salvo solamente todo aquel que tenga fe en Cristo Jesús y el Espíritu Santo en el corazón. (Leer: 1Corintios 3: 16 ).

¿Quién puede pertenecer al pueblo de Dios?

Cualquier persona. A Dios no le importa el color de tu piel, no le interesa cuánto dinero tengas, no le importa si tienes altos estudios o si no sabes leer y escribir, no le importa tu edad, no le importa tu estatura o peso corporal si eres delgado/a gordo/a, no le importan tus referencias, contactos o influencias, no le importa si te faltan las piernas, o los brazos, o la vista, o si eres mudo/a, no le importa si eres famoso/a o desconocido/a, no le preocupa cual es tu nacionalidad o idioma, no le importa lo mal que hayas hecho en el pasado. Dios quiere tu corazón, tu decisión voluntaria para estar junto a él. Pues ha entregado a su propio Hijo para que fuera asesinado en pago por tu maldad, la cual queda abrogada, borrada y olvidada completamente. Aunque quizás tengas alguna cuenta que pagar en la justicia humana, para Dios, si crees en el Cordero y te arrepientes, tu maldad es arrojada al fondo del océano, y Dios no la recordará más, y tú pasarás de muerte a vida eterna, de oscuridad a luz, de las garras sanguinarias de Lucifer a formar parte del pueblo y templo de Dios. ( Leer: Hebreos 10: 17-18 Hechos 10: 34 Romanos 2: 11 Gálatas 2: 6 ).

¿Cual es la verdadera iglesia?

Desde el año 33 de nuestra era en adelante queda inaugurada la “Iglesia de Cristo” en la tierra, o también conocida como “Nueva Jerusalén”. Esta iglesia es únicamente espiritual y no precisa de ningún tipo de documentación o aprobación humana, templos o construcciones, y de ninguna actividad política para su funcionamiento. La componen todas aquellas personas que han aceptado a Jesús en su corazón como un acto de fe verdadero a través de toda la historia de la humanidad. Este gran conglomerado de personas es identificado por Dios como “su” pueblo, o “su” nación, todos los cuales han de resucitar en determinado día para vivir eternamente en el paraíso. ( Leer: Efesios 1: 22-23 ).

Historia de la Iglesia de Cristo:

Los primeros cristianos eran despiadadamente perseguidos por el gobierno romano y los religiosos judíos, y debían reunirse en catacumbas bajo tierra o en casas particulares muy en secreto. En esas reuniones estudiaban las enseñanzas dadas por Jesús y leían las Escrituras (la Biblia). También tenían por costumbre compartir bienes materiales para que a los creyentes más pobres no les faltara el sustento.
Con el transcurrir de los años muchos “falsos hermanos” entraron en las congregaciones de las diversas ciudades. Esto no afectaba en nada la salvación de los verdaderos creyentes, habiendo sido inclusive predicho por los mismos apóstoles de que aquello ocurriría. Sin embargo, con la disminución de la pesecución y el aumento masivo de cristianos, se comenzaron a edificar innumerables edificios para las reuniones. A dichos edificios se los conoce con el nombre de “iglesias”.
En determinado momento la organización burocrática de las iglesias en las diversas ciudades llevó al aumento de la soberbia, el sectarismo, divisiones, y sobre todo, al acercamiento con el gobierno romano de entonces. A tal punto que se llegó a considerar al cristianismo como la religión oficial del Imperio Romano. Las iglesias recibieron entonces multitud de personas que ingresaban tan sólo por conveniencias políticas, o por ser la religión oficial y estar así a tono con la “espiritualidad” del Imperio. Allí tuvo su comienzo oficial la falsa, diabólica, aberrante y pagana religión Católica Romana. Cuyo papado, adoraciones demoníacas a gente muerta, estatuas y festividades paganas no tienen absolutamente nada que ver con el camino de salvación dado por Dios a través de su Hijo Jesucristo.
La verdadera iglesia de Cristo continuó su camino, por supuesto, pero lejos de aquella aberrante nueva religión oficialista. Las personas sinceras que seguían el camino de Cristo continuaron sus buenas vidas a través de la historia sin ritos inventados por humanos y aun siendo menospreciados por sus antiguos “hermanos” que seguirían el falso camino de la religión católica romana.
Es preciso dejar bien en claro que la Iglesia de Cristo en la tierra es una organización meramente espiritual. La membresía a una religión no nos hace salvos. La fe verdadera en Cristo Jesús es lo único que nos hace salvos del castigo eterno.
Aunque la religión evangélica de hoy en día es la doctrina que más se asemeja a lo que está escrito en la Biblia, la pertenencia a la Iglesia de Cristo es un “trámite” espiritual, personal y privado ante Dios, el cual no puede ser engañado. La Biblia aclara que la verdadera religión es ayudar a los necesitados y apartarse de los males del mundo. ( Leer: Hechos 20: 29 Santiago 1: 27 ).

LA BIBLIA

Otra característica muy importante de la nación de Israel que Dios les impregnó fue su decidida rigidez en la copia y traducciones de los diferentes libros que a la postre conformarían el Antiguo Testamento de la Biblia. A los hebreos no se les escapó una frase, una palabra, una letra de los escritos que Dios determinó como sagrados. Luego del tiempo de Jesucristo en la tierra se conformó el conjunto de libros escritos por los apóstoles del Cordero, que fueron testigos presenciales de su vida y predicaciones. Ello constituye el Nuevo Testamento de la Biblia.
El Nuevo Testamento no abroga al Antiguo, sino que lo cumple, cumple sus profecías mesiánicas principalmente. Queda totalmente abrogado sí el culto judío, los ritos y sacrificios, ya que los mismos eran imágen o simbolismo del sacrificio de Jesús en la Cruz. La fe en ese sacrificio, la aceptación de nuestra maldad delante de Dios, nuestro arrepentimiento, la total seguridad de que Jesucristo de Nazaret nos limpia de pecado y libra de castigo eterno, conforma el único ingrediente necesario para ser aceptos en el reino eterno de Dios.
La Biblia es una recopilación de muchos libros en uno solo. Todo ello conforma las “Escrituras” o “Palabra de Dios”. Todos los libros fueron inspirados o guiados por el Espíritu de Dios o Espíritu Santo. No hay contradicción alguna entre los diferentes libros, no hay necesidad de agregar ningún otro y mucho menos quitar alguno. Por estricta voluntad de Dios la Biblia llega a nuestros días de esta manera y prohíbe puntualmente quitar nada ni agregar nada en lo absoluto. Quién quiera conocer a Dios y a su Hijo Jesucristo debe leer la Biblia atentamente y en constante oración.
La Biblia, las Escrituras, son libros escritos por humanos pero inspirados por Dios. Todo lo que hablo en este libro está escrito en la Biblia. Lamentablemente Satanás y sus seguidores poseen una “Biblia” acomodada a sus intereses. Dónde han borrado literalmente innumerable cantidad de partes y versículos que incomodan o no benefician a su imperio global de maldad. Yo personalmente aconsejo no leer ninguna traducción bíblica que pase de la versión de 1960. (Leer: Apocalipsis 22: 18-19 Romanos 15: 4 ).

LA ORACION

La oración es hablar con Dios directamente. Se puede hacer en cualquier momento y en cualquier lugar. Lo más recomendable es en la tranquilidad del hogar, si la hubiere, y allí a puertas cerradas hablar con Dios de manera confortable, en paz y sinceramente como lo haría con un amigo por ejemplo. Se puede hacer también en forma grupal en la iglesia o en casa de otras personas cristianas. Allí la oración se efectúa en voz alta para que los demás escuchen y se hace ordenadamente de a uno.
Cuando se ora o se habla a Dios es preferente que primero se dé gracias por las bendiciones yá recibidas, incluso el vivir un día más de vida simplemente se considera una bendición. Luego pedir perdón por las fallas, errores, o maldades cometidas, etc., y finalmente el ruego por las bendiciones necesarias para los creyentes. Pida como lo que es, como un hijo a un padre, un Padre perfecto, bueno y misericordioso. Pida por trabajo, por salud (propia o de alguien más), pida por amor, por los estudios en la escuela, por recibir mayor sabiduría, por soportar mejor a su jefe, pida para que en el evento del fin de semana vaya todo bien, pida por el gobierno de su ciudad y de su país porque esto le conviene a todos, pida por sus hijos, pida por usted. En fin, pida todo lo que quiera con humildad de corazón, pero por sobre todo crea con toda su alma que Dios mismo, ahora su amigo, le está escuchando. Sin esa seguridad, sin fe, no es posible la comunicación.
Para finalizar la oración se dice algo así como: –“En el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, amén”. Porque gracias al nombre de Jesús tenemos llegada directa al cielo, quién con su sacrificio conectó nuevamente la relación entre Dios y los seres humanos, considerando éste a los creyentes como sus propios hijos. El “amén” significa: “que así sea”, una expresión de fe que da término a la oración.
Orar no es leer ni repetir algo de memoria, es hablar, agradecer o pedir, pero hablar sin ningún discurso escrito previamente. Es muy bueno hacerlo asiduamente por todas las cosas en la vida. ( Leer: Apocalipsis 5: 8 S. Mateo 21:22 S. Mateo 6: 6 ).

MUNDO ESPIRITUAL Y FISICO. EXTRATERRESTRES. 4ta DIMENSION

El término 4ta dimensión está mal utilizado. En las leyes de la física existen tres medidas o dimensiones: alto, ancho y fondo (un cubo por ejemplo). No existe una cuarta medida. Lo que se quiere designar con este término “cuarta dimensión”, es una supuesta realidad paralela digamos. Un mundo que se desarrolla en algún otro lado e incluso algunos hablan de otros “yo” o nosotros mismos que hacemos otras cosas en otras “realidades”. Incluso de allí vendrían algunos extraterrestres, y otros, en su mayoría, de lejanas galaxias.. Todo esto es falso de pies a cabeza. Existe una sola realidad, un solo planeta Tierra, una sola vida como humanos para cada uno de nosotros. Dios dispuso leyes físicas en su creación, y una de ellas es que cada ser humano tenga una sola vida por recorrer, luego la muerte del cuerpo y después el juicio. Nadie puede volver atrás al pasado, ni transportarse al futuro. Existen las llamadas “profecías”, que son sucesos inherentes al futuro pero que aun no ocurrieron. No existe la mal llamada 4ta dimensión, ni realidad paralela alguna.

Dios y sus ángeles, aun los demonios, y todo en el cielo es un mundo denominado “espiritual”. Conforma una vida inteligente muy superior a la raza humana, que no necesita de ninguna conexión sanguínea, nerviosa o neurona para funcionar. Luego viene la vida en la tierra, de carne y hueso, o material, palpable, visible al ojo humano perfectamente. Estos dos mundos, el humano y el espiritual, son las dos únicas realidades que existen, y coexisten, formando en sí una sola realidad. ( LEER: Hebreos 9: 27 S. Lucas 24: 39 ).

E.T.

Hagamos un breve análisis. Los primeros avistamientos masivos de “platos voladores” ocurrieron más o menos a partir de 1948, inclusive con la toma de algunas fotografías. Pues bien, aquellos artefactos, trucados en muchos casos, tenían un diseño mas bien acorde con la época, generalmente de color metalizado y con pocos detalles de “carrocería”. Pero, extrañamente, los avistamientos actuales son en su mayoría “luces en el cielo” con movimientos extraños, o artefactos de varios “modelos” con lucecitas de colores o formas “tunning” muy bien adaptados a nuestra época. Muy “modernos” por así decirlo. ¿Acaso los extraterrestres fueron avanzando en los diseños de sus “naves” acorde al avance tecnológico humano? ¡Son sin duda los humanos los que diseñan las formas de las falsas “naves extraterrestres”!

La conexión “cósmica” que se dice que existe entre los humanos y los E.T. es la misma conexión que se transmitió a todas las naciones del mundo desde la antigüedad, es decir, la conexión entre los humanos pecadores y Satanás, el cual tiene preponderancia sobre los gobiernos de todos los países. Prácticamente todas las religiones de la antigüedad, sobre todo en Egipto y Babilonia, hablan de seres muy poderosos de otros mundos (sus dioses claro) que visitaron la tierra y dejaron “grandes conocimientos”. Anunciando que retornarían en días posteriores (nuestros tiempos) para evitar que la humanidad se autodestruya y proclamando, o iniciando, la tan mentada “evolución espiritual del ser humano”.
Pues bien, estos extraterrestres, dioses ancestrales, navegantes de las galaxias, etc. no son otra cosa que los demonios seguidores de Satanás que son expulsados del cielo y vienen ahora de la más profunda oscuridad o abismo. Por supuesto, con la peor de las intenciones. Recordemos que Lucifer y sus demonios son engañadores y mentirosos, que se disfrazan como ángeles de Dios, enviados de Dios o extraterrestres venidos de otras galaxias. Recordemos también que su principal objetivo es exterminar a la raza humana. ( Leer: 2Corintios 11: 14 1Juan 5: 19 ).

EL DIA DEL JUICIO

Ningún crimen en la tierra va a quedar impune. Desde el más pequeño al más despreciable de todos se deberá pagar. Y la pena es una sola: la muerte eterna o castigo eterno.
Dios dispuso un día en el futuro en el que todo termina. En aquel día Jesús mismo se sentará en un trono en el cielo y todos los seres humanos desde Adán y Eva hasta el último nacido será juzgado por los hechos de su vida. La raza humana en su totalidad vivos y muertos (todos los muertos van a resucitar, primero los buenos, luego los malos, para aquél gran día), será juzgada individualmente. No habrá excepción, no habrá excusas.
Luego del juicio habrán de quedar solamente dos grupos. Los que aceptaron y creyeron en Jesucristo y guardaron sus mandamientos, y los que no creyeron. Los primeros vivirán eternamente, con un cuerpo renovado luego de la resurrección, junto a Cristo, junto a Dios y a sus ángeles. Los que no creyeron en Jesucristo serán arrojados a un lago de fuego y azufre, junto con Lucifer, la llamada Bestia, el Falso Profeta y todos los demonios, y allí serán atormentados por toda la eternidad.
La vida en la tierra como la conocemos no va a durar mucho tiempo más. Los extraterrestres no nos van a salvar de la extinción y no va a haber ninguna “elevación de la consciencia humana”. O se está con el Cordero de Dios (que para salvación del humano fue muerto, resucitándo luego), o se está con Lucifer, que significa la condenación eterna en el Día del Juicio. ( Leer: Apocalipsis 20: 11 al 15 Hebreos 6: 2 ).

LA GUERRA ESPIRITUAL. COMO VENCER.

Cada una de las personas en toda la historia de la humanidad hemos recibido por gracia de Dios la plena libertad de elección o libre albedrío. Cada uno de nosotros elegimos el camino que decidimos seguir. Lógicamente que diversas contingencias tales como educación durante la niñez, violencias, guerras, problemas familiares, golpes dolorosos en el alma, etc. modifican a veces en extremo nuestra visualización acerca de la vida. En el mundo existe una gran manifestación de maldad en todos los órdenes y a través de todas las edades. Guerras (muchas de ellas, en especial las actuales, artificialmente creadas, con fines terroríficos tales como asesinatos masivos de poblaciones, venta de armas, preponderancia mundial de potencias, cuestiones geopolíticas, etc.), crímenes civiles de toda índole, decepciones, engaños, traiciones, corrupciones, etc, etc, etc. Esto será así, y en consonante aumento en la actualidad, hasta el día del fin, o de la Segunda Venida de Cristo, cuestión que especificaré más adelante.
Como fue dicho párrafos atrás, en la vida existen tanto el mundo material o físico que conocemos, y el mundo espiritual, mayor en fuerza y poder, dividido en las entidades del bien y las entidades del mal (Lucifer y sus demonios).
Desde Adán y Eva el diablo ha intervenido en la vida de las personas con el fin de inducirlas a su reino del mal mediante engaños y mentiras. Utiliza para ello su grupo de demonios y su poder espiritual maligno que “se le permite implementar”. Así es, el diablo despliega su reino de maldad y tentaciones en la tierra hasta cierto nivel de poder, hasta el límite que Dios mismo le “permite”. Si esto no fuera así, simplemente la raza humana dejaría de existir. ( Leer: S. Mateo 7: 13-14 Efesios 6: 12 ).

Los engaños son innumerables, y las masas humanas a través de la historia en su mayoría se dejan seducir por falsas promesas.
Algunos engaños:

* Religiones paganas. Ritos de toda índole, y en algunos casos sacrificios humanos a los demonios que no reportan ningún beneficio en lo absoluto.

* La “reencarnación”. Esto no existe. La vida es una sola y luego viene el juicio ante Dios.

* “Poderes” para satisfacer un sin fín de codicias como el dinero fácil, el amor traído a la fuerza, maldiciones a otras personas, etc. Esto no es más que un engaño que acerca la vida humana a la oscuridad y a la opresión.

* Conceptos orientales como que el ser humano “evoluciona” a un nivel superior de consciencia, que nosotros mismos somos dios, que vamos a contactar a los extraterrestres y ellos nos van a “guiar” en ese nuevo mundo de “amor”. ¡Mentira absoluta! No hay más que consultar las cifras estadísticas acerca de crímenes incrementados, guerras, narcotráfico, suicidios, especies en extinción o extintas ya, inseguridad, mala educación, gobiernos corruptos, etc. El ser humano evoluciona hacia una maldad sin precedentes. Y los alienígenas que vamos a contactar no son más que demonios disfrazados con ya sabemos qué fétidas intenciones de destruirnos hasta los cimientos.

* Uno de los principales engaños de Satanás es hacer creer a los que entran en su reino del mal que es imposible desligarse después. Que dentro de su imperio oscuro ya no hay salida, que de sus garras malévolas y poderosas no se puede escapar nadie. Créame, ¡esto es otra miserable e inmunda mentira!

( Leer: Apocalipsis 12:9 ).

¿Por qué el diablo puede ser vencido?

Repasemos, esto es lo más importante que debe saber. Dios entregó al mundo un nombre, el nombre de su mismo Hijo Jesucristo de Nazaret, para que TODOS aquellos que crean en ese Nombre y en su obra redentora sean total y completamente salvos, libres de las redes de Satanás. No importa absolutamente nada lo que usted haya hecho en su vida pasada, no importa que haya pactado con la oscuridad y haya entregado su “alma” al diablo, no importa que tanto mal haya hecho, cuánto daño haya causado, si usted se arrepiente de todo eso, acepta que Jesús murió en la cruz por usted y le busca de todo corazón, pues Jesucristo mismo en persona lucha contra Satanás por usted y le libera de toda atadura y opresión maléfica.
Redención significa rescate, salvación. Jesucristo le rescata a usted de la muerte diabólica y lo lleva a la vida del reino eterno de Dios. Jesús de Nazaret venció a Lucifer en una batalla espiritual. A través de las obras milagrosas realizadas en su vida en la tierra Jesús liberó de la opresión (enfermedades, control diabólico, etc.) a muchísimas personas. Lucifer no tiene el más mínimo poder delante del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, no tiene la más mínima chance de vencerle; es más, sale despavorido delante de su celestial presencia. Al morir en la cruz, Cristo venció por completo al diablo quitándole la “llave del infierno”, es decir, la humanidad ya no está completamente condenada, Jesús tiene potestad de hacer vivir a los que creen en él. Dios, que hizo el cielo y la tierra, que creó toda vida, Dios, que se llama SOY EL QUE SOY, todopoderoso, justo y misericordioso entregó a su único Hijo para que fuera injuriado, abofeteado, torturado, odiado, menospreciado, asesinado en la cruz sin haber cometido ningún delito, y todo eso lo hizo por usted y por mí, y por cualquiera en el mundo que crea en él.
Al tercer día después de la crucifixión Jesucristo de Nazaret resucitó de los muertos, venció a la muerte, ¡venció a Lucifer!, nada más que para salvarlo a usted, a mí, y a todo el que crea en su Nombre. A partir de entonces, cuando usted cree, se arrepiente de su mal camino, y le busca en oración sincera, Jesús el Cristo y todos sus santos ángeles pasan a ser sus amigos, y no lo van a abandonar. Y aunque las luchas de la vida diaria continúan, usted tiene al que hizo el cielo y la tierra, Dios, su Hijo Jesucristo y sus ángeles cuidándole, bendiciéndole, aconsejándole, dándole fuerzas, dándole paz interior. Usted es ahora amigo de Dios, como lo fue por ejemplo Abraham. ( Leer: Efesios 1: 20-21 S. Juan 3: 15-16 ).

Espíritus extraños que rondan cerca.

El mundo espiritual existe completamente. Las manifestaciones de demonios, fantasmas, sombras extrañas, etc. van a acontecer en determinadas situaciones hasta el Día del Juicio Final. Existe una batalla en el mundo espiritual, aunque muchos lo nieguen, entre el bien y el mal. Y esa batalla es por usted, por su vida, por su alma. Como dije unos renglones atrás, para Dios no importa los errores que haya cometido en el pasado, no importa el color de su piel, su nacionaliad o lengua, su estatura o educación, a Dios no le importa de cuánto dinero y riquezas usted disponga, a Dios no le preocupa que usted haya entregado su “alma” a Lucifer o haya pactado con él; si como le digo usted acepta que Jesús de Nazaret es el Hijo de Dios, si cree que Jesús venció a Satanás en la cruz del calvario, si se arrepiente de todos sus errores y entrega su vida por completo en las manos de Dios, usted es salvo entonces, va a vivir eternamente y no importa cuántos fantasmas o demonios ronden su vida, nada ni nadie podrán apartarlo del amor de Dios que ama y cuida a sus hijos. No importan las “sombras extrañas”, o las puertas que se abren solas o cualquier tipo de magia, usted acuérdese que ahora es un hijo de Dios, y diga: __¡En el Nombre de Jesucristo de Nazaret, tú Satanás fuiste vencido por el Cordero de Dios, y contra él vas a a luchar, no contra mí !

Recuerde que la decisión de creer en el Nombre de Jesús es muy personal, voluntaria, y debe ser efectuada con fe certera. Aquí unos simples consejos para potenciar la fe en el Salvador del mundo:

* Trate de asistir a una conregación evangélica (cuya doctrina no está tergiversada por abominables manipulaciones como la doctrina católica romana por ejemplo). Hable con el pastor y asista por lo menos una vez a la semana. Recuerde que los asistentes también son seres humanos falibles y con defectos. Ponga su confianza en Jesucristo por sobre todas las cosas.

* Aprenda a orar. Orar es simplemente hablar con Dios. Hágalo a solas, en un ambiente donde no sufra interrupciones. Hable con Dios, confiésele sus cosas, agradezca, pídale. También puede hablar con Dios en cualquier momento del día o de la noche, en cualquier lugar, en la escuela, o en el trabajo, tenga plena seguridad de que va a ser escuchado.

* Lea la Biblia, despacio. Constantemente pero poniendo mucha atención a la lectura. Pregunte al pastor o a algún hermano de la iglesia lo que no entienda.

* Haga alguna obra de caridad. Siempre hay necesitados en todos lados. No busque ningún tipo de recompensa o halago por parte de las personas. Que su buena obra sea en lo más secreto posible. Dios le promete que haciendo estas cosas, cuando usted sufra alguna fatalidad u opresión, él va a escuchar su oración porque Dios ama ayudar a sus hijos misericordiosos.

* No hay tiempo que perder. Usted es completamente libre de creer en las palabras de este libro o no. No tenga miedo ni vergüenza en acercarse a las cosas de Dios. Las personas que se van a reír y burlar de usted no lo van a ayudar en el Día del Juicio, cuando los que no creyeron en el mensaje de Jesucristo han de ser lanzados por Dios en un lago de fuego y azufre donde serán atormentados para siempre junto a Lucifer y todos sus demonios.

( Leer: Hechos 10: 4 1Timoteo 6: 11-12 ).

Contra la manipulación mental.

La vida para cada ser humano es una sola. Este es el momento de luchar si usted quiere ser libre de toda opresión satánica. Recuerde que sus fuerzas humanas son completamente inútiles en esta batalla. Su fuerza de voluntad, su fuerza física, su intelecto (por más que sea un genio) no sirven absolutamente de nada frente a la fuerza espiritual maligna de Satanás. Sólo una fe sincera en Jesús puede vencer la opresión del maligno. Deje que Cristo luche por usted, invoque el Nombre de Jesucristo de Nazaret. __ ¡Cristo en mí, no yo ! Por supuesto que Lucifer no va a querer soltarlo, pero repita una y otra vez con palabras o en su mente:

__ ¡Jesús de Nazaret, ten misericordia de mí !

__¡Jesús, Cristo mío y Salvador mío, no me dejes solo/a delante de Satanás !

__¡En el Nombre de Jesucristo de Nazaret! ¡En el Nombre qué es sobre todo nombre, de Jesucristo de Nazaret! Y otra vez: __¡En el Nombre de Jesucristo de Nazaret! ¡Dios mío, ayúdame!

No utilice “amuletos”, ni crucifijos, ni imágenes de ningún tipo para invocar a Dios. No construya casitas con imágenes de personas ni se arrodille delante de imágenes ni estatuas. Dios es invisible, se cree por fe, Dios es ahora su amigo y él va a estar adonde usted vaya.
Ningún poder maligno, ninguna hechicería, ningún “pacto con el diablo” es suficientemente poderoso como para que Jesucristo no lo pueda vencer. Dios le concedió a Jesús autoridad absoluta sobre todo. El único requisito para vencer, el único secreto, es la fe, la total y completa confianza del amor de Dios, el cual quiere que todas las personas se salven.
Usted decide si quedarse en el falso y engañoso reino de Lucifer, o emprender la lucha por librarse de él.
El Día del Juicio va a llegar, lo crea el mundo o no. Dios es un ser inteligente, misericordioso y justo, que permite la maldad que sufre todo el globo terráqueo pero sólo hasta la llegada de aquel gran Día. Hasta ese día (el cual nadie sabe exactamente cuando será) hay tiempo para arrepentirse y buscar a Dios y a su Hijo Jesucristo. Luego será tarde. ( Leer: Hechos 4: 12 Efesios 1: 20-21 ).

Para librarse del poder maligno de Lucifer usted tiene que buscar a Jesucristo de todo su corazón y tiene que dejar de pecar (dejar de hacer mal), por supuesto que con la ayuda de la oración sincera y de una fe en ascenso. Usted si quiere seguir el camino de Dios, que es el camino de la vida, tiene que dejar de pretender de controlar por la fuerza a otras personas, de practicar ritos de brujería para maldecir o destruir a alguien que no le cae bien, de prender velas a los demonios o pronunciar frases extrañas para invocar “espíritus”, (prenda las velas sólo cuando se corte la luz eléctrica, para iluminar algún ambiente), no vaya a que le adivinen nada ni le tiren ninguna carta, en fin, apártese de la oscuridad. “Vístase” de obras de bien, no estafe a nadie, no se crea superior a nadie, no intente destruir ni injuriar a nadie. No tenga miedo del futuro ni del Día del Juicio, porque si usted está en las manos de Dios y confía que el Nombre de Jesucristo de Nazaret tiene poder sobre todo, entonces usted vive por fe, y el maligno no le puede condenar porque él ya fue vencido por el Cordero Santo de Dios.

Repita en su mente este Nombre, todo el día, todos los días, hasta que se pegue en su misma alma, en especial cuando es oprimido por Lucifer y sus demonios:

__¡Jesucristo de Nazaret! ¡Jesucristo de Nazaret! ¡Jesucristo de Nazaret! ¡Jesucristo de Nazaret! ¡Jesucristo de Nazaret! ¡Jesucristo de Nazaret! ¡Jesucristo de Nazaret!

La humildad de corazón es un requisito muy apreciado en el cielo. Tenga plena confianza en Cristo Jesús, no en sus propias fuerzas humanas. “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, dice la Biblia. ( Leer S. Mateo 11: 28 Hechos 3: 6).

DIAS FINALES Y SEGUNDA VENIDA DE CRISTO. MARCA DE LA BESTIA. INTELIGENCIA ARTIFICIAL.

El día exacto de la Segunda Venida de Cristo a la tierra nadie lo sabe, sólo Dios. Existen sí una serie de señales escritas en la Biblia que destacadamente se están cumpliendo en nuestros días. Por ejemplo la multiplicación de la maldad, el avance de la ciencia, rumores y guerras terribles en todo el mundo, aumento masivo de terremotos, crisis económicas y ambientales,etc. Todo esto sugiere que no falta demasiado para el arribo de Cristo y sus ángeles a la tierra.
Sin embargo tenemos que estar advertidos que Satanás tiene gran poder engañoso en el mundo, principalmente en los gobiernos de los países. Se van a gestar actos engañosos como falsos Cristos o falsos profetas que proclamarán paz y ayuda a las personas, pero que tras su disfraz ocultan los malvados planes de Satanás que es alejar al mundo entero de Dios y su salvación. Tal vez veamos llegar seres extraterrestres con mensajes de amor y bondad, seres interplanetarios que vienen de lejanas estrellas con el único fin de evitar la auto aniquilación de la raza humana, o tal vez ellos mismos se hagan llamar el “Cristo que había de venir”. ¡No se deje engañar! Todos esos seres son espíritus de demonios que se ocultan tras un disfraz de extraterrestres o razas interplanetarias.
La intención de Lucifer es tratar de llevar con él al lago de fuego y azufre a todas las personas que le sea posible. En estos tiempos va a desencadenar todo el poder de su furia maligna sobre la tierra. Se va a implantar en los seres humanos a través de un gobierno mundial único (el cual se está gestando a pasos agigantados) un chip electrónico con el fin de controlarlos completamente, incluidas sus finanzas. Tenga cuidado, porque esto es “La marca de la Bestia”, y Dios va a desechar y matar a todos los que posean esta marca. No permita que lo “marquen”, es preferible que el gobierno mundial lo condene a muerte (y después Jesús lo resucite para que viva en su reino por toda la eternidad), y no que por tener dicha marca satánica en su cuerpo usted sea arrojado al castigo eterno.
Lucifer va a utilizar los avances tecnológicos que existen en el mundo para su total control, entre ellos la Inteligencia Artificial, el famoso Colisionador de CERN (el cual abre portales directo al mundo oscuro de los demonios), satélites, etc, etc. Recuerde que la consciencia humana, o su “yo”, no puede ser transferido a ninguna máquina. La Inteligencia Artificial es un supuesto programa de computación que tiene “vida” propia, o consciencia propia, o de algún ser humano ya fallecido. Esto es un total engaño. La Inteligencia Artificial es Satanás tomando decisiones a través de la electrónica. Puede creerlo o no. Con el transcurso del tiempo pronto se va a saber. Espero que no sea tarde para usted.

Cuando Jesucristo venga desde el cielo lo hará rodeado de todos sus ángeles. Lo verá todo el mundo y en ese preciso momento habrá terminado el lapso de tiempo dado por Dios a la humanidad para que busque el camino de la salvación.
Ahora es el tiempo de buscar a Dios. Este día es el día de creer y buscar a Jesucristo aunque se burlen y rían de usted, aunque lo menosprecien, aunque lo odien. Usted no va a “reencarnar” en nada. Es mentira que Dios nos va a perdonar a todos porque es bueno solamente. También es justo y no va a dar por inocente al culpable. Dios entregó a su propio Hijo para que fuese crucificado y resucitase después, y ese camino, Jesucristo de Nazaret, es el único camino que lleva a la vida eterna. El resto es mentira y engaño del maligno. (LEER: S. Mateo 24: 5 al 8 Apocalipsis 13: 15 al 18 S. Mateo 24: 27 y 30 ).

PALABRAS FINALES. RESUMEN.

* Dios creó todas las cosas.

* Adán y Eva decidieron desobedecer a Dios y eso produjo una “separación” entre Dios y los humanos, atrayendo hacia ellos la muerte.

*El pueblo de Israel fue el guardador de las “cosas” de Dios hasta la llegada de Cristo y su obra redentora.

*A través de Jesucristo, sólo por fe, cualquier ser humano de cualquier parte del mundo que lo decida voluntariamente puede ser salvo.

*El tiempo de salvación tiene un límite y es hasta la Segunda Venida de Cristo.

NO SEA PARTE DEL GOBIERNO MUNDIAL, NO SEA PARTE DE LA RELIGION MUNDIAL SATANICA O LUCIFERINA, NO SE DEJE IMPLANTAR EL CHIP DE LA MARCA DE LA BESTIA EN SU CUERPO. NO ADORE A NINGUNA IMAGEN DE NADA NI A NINGUN “SER EXTRATERRESTRE”. SI ALGUN PROFETA LE PREDICA ALGO DIFERENTE A LO QUE ESTA ESCRITO EN LA BIBLIA, EL TAL ES UN FALSO PROFETA.
ACERQUESE A JESUCRISTO, Y NO PERMITA QUE SU CUERPO Y ALMA SEAN ARROJADOS AL INFIERNO. PARA DIOS NADA ES DIFICIL NI IMPOSIBLE. CUANDO UN PECADOR SE ARREPIENTE Y ES SALVO DICE LA BIBLIA QUE HAY ALEGRIA EN TODO EL CIELO ENTRE TODOS SUS ANGELES.
LA INTENCION DE DIOS ES SIMPLEMENTE SALVAR A TODAS LAS PERSONAS, PERO NO LAS OBLIGA A CREER Y A BUSCARLE, ESTO TIENE QUE SER UNA DECISION VOLUNTARIA Y PERSONAL. ( Leer: Apocalipsis 19: 20 Apocalipsis 14: 9-10-11 S. Juan 3: 16-17 ).